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Jul
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Charla en La Plata. 1/7/2013. Ciencia y Derechos Humanos: Memoria, Verdad y Justicia en la reconstrucción del Sistema Científico

“Un enfoque desde la óptica de los Derechos Humanos nos obliga a comprender que el conocimiento científico tiene que estar acompañado por la promoción del pensamiento social crítico. La actividad científica es social, está imbricada en relaciones de poder y, sin considerar esos aspectos, resultaría fácil perder el rumbo que contribuye al bienestar de las mayorías”, afirmó Roberto Salvarezza, Presidente del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET), en el marco de la jornada de “Ciencia y Derechos Humanos. Memoria, Verdad y Justicia en la reconstrucción del Sistema Científico” realizada el lunes 1 de julio en la Facultad de Periodismo.

El evento se realizó en el aula 13 de la sede Presidente Néstor Carlos Kirchner y contó, además, con la participación del diputado nacional y nieto recuperado, Horacio Pietragalla Corti, cuya verdadera identidad fue conocida en abril de 2003. La apertura de la charla estuvo a cargo de la decana de la Facultad, Florencia Saintout.

El Presidente del Conicet destacó que, actualmente, los Derechos Humanos forman parte de la agenda científica porque el sistema es mucho más vigoroso y dinámico que el de hace 10 años: “Un gran mérito del exPresidente Néstor Kirchner fue haberse hecho la pregunta de ‘¿Qué conocimientos y tecnologías requiere un proyecto de desarrollo con inclusión?’, habiéndose retomado, a partir de 2003, la huella del primer peronismo que articuló, por primera vez en nuestra historia, el sistema científico y tecnológico a las necesidades sociales del país, a la soberanía y al desarrollo independiente”.

En ese sentido, destacó la ampliación presupuestaria nacional para la investigación y la técnica que, sólo en el caso del Conicet, se pasó de 160 millones de pesos en 2003 a más de 2.800 millones en 2013, con el consiguiente aumento de becarios, mejoras salariales sustanciales y expansión de infraestructura científica. Por el lado de las prioridades investigativas, destacó el reordenamiento de las áreas de conocimiento y el énfasis otorgado a la innovación y producción de medicamentos, tecnologías para el desarrollo energético nacional y sustentable, entre otros campos de indagación.

No obstante, aclaró, “el derecho de todos los ciudadanos de disfrutar de los avances científicos todavía nos enfrenta a determinadas problemáticas prácticas que es necesario abordar para poder superarlas. Algunas preguntas serían: cómo articular esa declaración de principio en un mundo que es creciente en desigualdades; cómo relacionar aquél derecho con las leyes de propiedad intelectual, explícitamente impuestas para poner restricciones al uso y acceso a innovaciones como medicamentos y vacunas; qué constituye un mal uso de la ciencia y quién está calificado para emitir un juicio de esa naturaleza; cómo superar la enorme desigualdad que resulta de las diferencias en inversión y presupuesto entre países desarrollados y países pobres en ciencia y técnica”.

“Por eso necesitamos una década más, una política de Estado que no se agote con lo hecho hasta aquí si no que se pueda seguir avanzando en la misma dirección, y que el reflujo típico que ha sufrido nuestro país no nos lleve a que la ciencia y la técnica vuelvan a ser relegadas como meros ornamentos en beneficio de unos pocos y a expensas de la mayoría del pueblo”, concluyó.

Por su parte, el diputado Pietragalla Corti destacó el amplio recorrido que, en sus luchas, han desarrollado las Abuelas de Plaza de Mayo a través del campo científico: “Ese recorrido vino a reparar, en parte, los malos caminos que había llevado la ciencia durante buena parte del siglo pasado”.

“Cuando ellas comenzaron a encontrarse alrededor de la Pirámide de Mayo, la gran pregunta que se hicieron fue ‘¿Cómo encontramos a nuestros nietos e hijos?’ Aún en Dictadura, buscaban los relatos de testigos, arrepentidos, enfermeras y pocos indicios aislados. Pero un día, Chicha Mariani leyó una noticia sobre un determinado análisis con el que se podía determinar el vínculo de paternidad. Desde ese momento, las Abuelas se empezaron a preguntar si no sería posible establecer también la filiación por parte de ellas mismas”, relató.

“Luego de recorrer más de 12 países, se contactaron con un doctor de Estados Unidos que estaba exiliado en Washington y que era director de un centro de investigación científica. Ese doctor las contactó con otros investigadores que, al conocer las historias y la propuesta de las Abuelas, se abocaron a una investigación inédita que consistía en establecer la relación de parentesco abuela-nieto. Finalmente lo lograron y, al año de la visita de las Abuelas, a fines de 1983 los científicos les  informaron que el análisis había resultado posible y que se podría identificar el índice de abuelidad”, agregó Pietragalla.

A partir de ese relato, el diputado por el Frente para la Victoria destacó cómo, en determinada época y circunstancias, las demandas específicas y las problemáticas sociales contribuyen y motorizan el desarrollo de la tecnología y el conocimiento científico. Asimismo, señaló que, gracias al estudio de los investigadores estadounidenses, las Abuelas pudieron identificar a 17 nietos, cuando todavía las investigaciones sobre ADN no se habían desarrollado.

“Abuelas y el conjunto de organizaciones de Derechos Humanos en Argentina no sólo ha trabajado fuertemente con las ‘ciencias duras’, sino también con las ciencias sociales como la antropología, la psicología, la sociología, y tantos otros campos, que indagaron por qué el plan sistemático, por qué las apropiaciones de recién nacidos, por qué la tortura. Todo este desarrollo científico, articulado con las Políticas de Estado, es muy importante para la construcción de un país que verdaderamente promocione y respete los Derechos Humanos”, enfatizó el diputado.

En el evento estuvo presente Adelina Dematti de Alaye, una de las Fundadoras de Madres de Plaza de Mayo y reconocida con el título Doctor Honoris Causa por la UNLP.

La decana de la Facultad agradeció la presencia de los disertantes y destacó la gran vitalidad por la que atraviesa la reflexión científica en Argentina. También remarcó la imbricación creciente del paradigma de Derechos Humanos en el campo científico y tecnológico, resultado de un momento histórico que es superador del despojo y saqueo provocados por el neoliberalismo.

“Durante la larga década neoliberal, que hundió sus raíces en los proyectos más sanguinarios de las derechas, no sólo se atacó el modelo científico nacional sino también el universo simbólico y cultural de nuestro país. Esto dejó a la ciencia empobrecida, golpeada y hasta desaparecida, con respecto a los mejores de sus afanes históricos. No obstante, el año 2003 y su significación de creación e invención se enlaza también a aquellas resistencias de ciencia situada y comprometida con su tiempo. La potencia creadora del nuevo proyecto de país generó las condiciones para retomar las mejores tradiciones científicas que el mercado y el capital financiero habían golpeado. Por eso, hoy nos es imposible no celebrar el paradigma científico vigente y su imbricación con lasproblemáticas de los derechos humanos”, concluyó Saintout.

Fuentes:

http://www.conicet.gov.ar/necesitamos-otra-decada-para-seguir-avanzando-en-la-misma-direccion/

http://www.perio.unlp.edu.ar/node/3384